Falleció Inés

Ayer por la mañana, elementos de la Policía Estatal localizaron el cuerpo de una mujer de aproximadamente 70 años en una casa de lámina de la colonia Benito Juárez.

Se trata de Inés López, una persona muy conocida en Miahuatlán de Porfirio Díaz; de acuerdo con el reporte de la policía, la mujer había fallecido al menos 72 horas antes de ser hallada, pues el cuerpo se encontraba en avanzado estado de putrefacción.

Tras el hallazgo, el cadáver fue trasladado al panteón municipal para realizar las indagatorias correspondientes y donde, según datos preliminares, se determinó que Inés López falleció de causas naturales. Por el estado del cuerpo, inmediatamente después la mujer fue sepultada en el panteón municipal.

Olor alerta a vecinos

Fueron habitantes de la colonia Benito Juárez quienes durante varios días percibieron un fuerte olor en los alrededores, por lo que buscaron la fuente del mismo, y dieron parte a las autoridades, quienes finalmente encontraron el cuerpo.

Una mujer con fama 

A Inés, de apellido desconocido hasta el momento de su muerte, la conocían casi todos los habitantes de la ciudad, y es que a diario deambulaba por las calles con libreta en mano, además a veces vendía cosas que ella misma elaboraba como gorros o guantes de estambre, así como dulces, alegrías o palanquetas.

Era seria, a veces se le veía ensimismada en sus pensamientos, de mirada fija y penetrante, pero también reía, especialmente con aquellos a los que conocía y con quienes también entablaba conversaciones.

A esta mujer, que rebasaba los 70 años, siempre se le vio sola y al parecer padecía de sus facultades mentales, pues hubo momentos en los que se le vio en crisis, sin embargo, era su estilo lo que llamaba la atención de muchos: nunca se le vio desalineada o sucia, al contrario, ponía bastante esmero en su arreglo personal que a veces incluía adornos o flores en la cabeza, maquillaje o uñas pintadas con colores llamativos.

Con calcetas largas, faldas, bufandas o sombreros, además de aretes, se le veía en el centro de la ciudad; si había fiesta o música, ella baila, e incluso alguien logró captarla subida en uno de los caballitos mecánicos que antes había en el jardín municipal.

Una vecina sin problemas

“En la colonia todos la conocíamos, tenía un libretita y decía que andaba checando los autobuses y tomaba notas como si deberas fuera empleada; también bordaba, a mí me regaló una fundita para mi celular”, cuenta uno de los vecinos de Inés, quien afirma que vivía sola.

También cuenta que regularmente se la encontraba en un comedor del centro a donde ambos acudían a comer, “era una mujer que nunca andaba mugrosa, siempre andaba muy pulcra, traía sus zapatitos bien limpios, siempre andaba peinada y le encantaba adornarse la cabeza con flores, eso era lo que la distinguía”.

Además, el habitante de la colonia Benito Juárez narra que por las madrugas Inés se ponía a cantar canciones antiguas, “era muy entonada, tenía bonita voz”, dice, y también recuerda que hablaba y vivía sola, aunque durante el movimiento de ayer se dio cuenta que sí tenía familiares, “vivía muy sola, había temporadas en las que no estaba bien de sus facultades”, agrega.

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