La cultura del saqueo

Por: Esteban Arias Pinacho*

Desde hace algunos años, el malestar de la ciudadanía contra las políticas “públicas” se ha ido incrementando notablemente debido a que lejos de traer beneficios para la gran mayoría de la población se han traducido en deterioro para la vida social y comunitaria de quienes luchamos día a día, unos por conservar lo poco que tenemos, otros por incrementarlo de una manera honrada, limpia, transparente; sin embargo, pareciera que estos esfuerzos de nada sirven, pues nos percatamos que quienes de una u otra manera logran obtener poder ya sea ingresando a alguna institución pública, no se diga a un instituto político, en pocos años devienen en nuevos ricos, o empresarios exitosos.

Los ejemplos son numerosos a nivel nacional, estatal y municipal, sólo por citar algunos ejemplos en ese orden, se encuentra la riqueza de la esposa del presidente de la república, Angélica Rivera, que a raíz de su boda con Enrique Peña Nieto cuenta con mansiones en México y en el extranjero; en Oaxaca, para muestra basta un botón, José Murat que como gobernador de este estado acumuló tal poder político por la riqueza obtenida de manera no muy clara, ahora en complicidad con las instituciones electorales han impuesto a su hijo Alejandro, aún violando la ley, lo cual los tiene sin cuidado, pues no existe quién se atreva a aplicarla sin atenerse a las consecuencias del poderoso amigo del presidente de la república y principal operador del Pacto por México; nuestro municipio Miahuatlán no podía quedarse atrás, qué caray, desde los años 80 a la fecha han pasado presidentes municipales surgidos de fraudulentas elecciones y de diferentes partidos políticos PRI, PAN, PVEM, PRD y la situación del municipio es cada día más desastrosa como consecuencia de la corrupción e impunidad que asuela en todos los órdenes de gobierno.

Al dejar sin castigo a quienes hacen mal uso del poder, los actos vandálicos se vuelven cada vez más grotescos, cínicos, desvergonzados y quienes realizan estos actos se vuelven cada vez más cleptómanos y mitómanos; así, hemos sido testigos pasivos de las corruptelas de quien devenido de profesor de tecnologías a presidente municipal, del cual sale como  exitoso hotelero, restaurantero y ya como diputado por dos ocasiones no faltaba más, las promesas de construir carreteras en toda la región o una escuela de medicina o un hospital de especialidades, al fin que el prometer no empobrece.

Otro más, devino de regidor de hacienda en mueblero; y ya como presidente municipal en empresario transportista con hermanos como prestanombres, y no hay quién los pare, y las colonias, los barrios y el centro de Miahuatlán en el abandono, con obras mal hechas y sin terminar. La complicidad a todo lo que da entre instituciones federales, estatales y municipales.

De igual manera, se ha aprovechado el poder para adueñarse de propiedades que eran parte del patrimonio municipal como el cerro de “El Gueche”, el cerro de “La Cruz”, las áreas verdes de las colonias, y si de las propiedades municipales se han adueñado también lo han hecho con propiedades que quedan intestadas o de quienes en la vejez no cuentan con familiares a quién heredarles, todo ello en complicidad con abogados, notarios, registro público de la propiedad, alcaldes que aún después de años de haber dejado el poder siguen utilizando los sellos, lo que debería constituir un delito, sin embargo, son protegidos por los impartidores de (in) justicia. La lista de actos ilícitos, así como de quienes los cometen es larga, y como el tiempo también lo es, dejaremos a éste que nos vaya llevando y denunciando, al fin que no hay prisa.

En ese tenor, iremos abordando algunos temas que tienen que ver con toda esta cultura del saqueo, que se ha vuelto, ya de tan rutinario, en algo normal.

  • La inseguridad,
  • La contaminación,
  • Espacios recreativos y culturales,
  • El ambulantaje y vialidad, y
  • La cultura del despojo.

Cerramos mencionado que todas estas acciones han traído como consecuencia la falta de confianza y credibilidad en las instituciones y sus representantes, por ello hemos tenido gobernantes ilegítimos puesto que un gran porcentaje de la ciudadanía, que oscila entre el 60 y 70 %, no sale a votar pese a la compra y coacción del voto.

Mención especial en este espacio será lo referente a la Reforma Educativa, que es un tema que requiere de un serio análisis. Hasta entonces.

*El autor es profesor jubilado, integrante del Consejo Consejo Consultivo Ciudadano de Miahuatlán y excandidato independiente al gobierno de este municipio. 

9de30629-b7d3-4676-89c9-22fc862c2f9d
Advertisment
Comentarios
error: Contenido protegido!