Espionaje: la guerra por el poder

Las precampañas para el proceso electoral de este año todavía no inician y la guerra entre los políticos ya está en curso. Los escándalos se han soltado poco a poco, pero no se espante seguramente que como avancen los días la cosa se pondrá mejor. Y es que siempre he pensado que no hay mejor enemigo de un político que sus adversarios, no importa si son compañeros de partido o de las filas contrarias, para asestarle los golpes más bajos, aunque sean ilegales.

En el PRI hay una disputa interna porque aún no se ha definido el candidato a gobernador. Hay varios apuntados, apuntadísimos, pero todo parece indicar que la definición está entre dos: Alejandro Murat y Eviel Pérez, a menos de que los poderosos y tomadores de decisiones dentro del partido muestren que en realidad buscan algo nuevo, además de que manden el mensaje de que creen de verdad que las mujeres pueden hacer un buen trabajo al frente de un gobierno y entonces designen a Mariana Benítez como su candidata, es un escenario muy poco probable, hay mucho dinero y poder en juego como para voltear la jugada de esa manera, pero en un muy remoto escenario podría pasar.

Y es que como le digo, las precampañas todavía no inician pero básicamente los priístas están en ella y es que a través de todos los medios, incluidos los digitales, están tratando de convencer a la cúpula partidista de que son los mejor posicionados y que sólo les falta su aval para echar a andar todo su “capital político” y entonces devolverle al PRI lo que nunca debió perder: el gobierno de Oaxaca.

Pero los aspirantes del PRI no están solos, al menos a los dos con más posibilidades los respalda un exgobernador, que como se sabe en el estado los dos exmandatarios más recientes están enfrentados políticamente, es decir, se repudian y cada uno quiere volver a tener en sus manos a la entidad que en otros tiempos gobernaron y de la que hicieron y deshicieron.

En ese tenor está Ulises Ruiz Ortiz que respalda e impulsa al senador con licencia Eviel Pérez, “su tiburón” como él mismo le llama, esta semana se dio a conocer en algunos medios una nueva llamada telefónica y es que en octubre pasado escuchamos otra, en la que Ruiz Ortiz celebra que “al otro”, en referencia a Alejandro Murat, la Suprema Corte de Justicia lo “haya bajado”, pues en esos días se supo que no disminuía la residencia para ser candidato al gobierno de Oaxaca. En esa filtración Ulises Ruiz hace un recuento de cómo se perfilan las candidaturas en Morena y en una alianza, que ya se aprobó, entre el PAN y el PRD, es decir, comprobamos que el exgobernador no es para nada ajeno a la sucesión en el estado.

La nueva llamada nos deja ver mucho de las formas de Ulises Ruiz y de la guerra de todos contra todos ¿por qué cree?, pues sí, por el poder. Ya no sorprende escuchar a un político en una llamada telefónica de confianza que miente madres, pues al parecer el lenguaje plagado de groserías es una característica de todos. ¡Ja! Quién pensaría de esas maneras de expresión del exgobernador, veálo tan seriecito en las entrevistas que le da a Ciro Gómez.

En esta nueva revelación se ve involucrado el exdiputado local del PRD Jesús Romero, quien es identificado como el principal operador político de Benjamín Robles Montoya, senador perredista que también quiere ser gobernador representando supuestamente a la “izquierda”. La llamada, que por cierto su grabación es ilegal y está catalogada como delito federal por el que él o los responsables podrían pasar hasta 6 años en prisión, nos demuestra varias cosas: que incluso en la política las ideologías se mezclan, es decir, no importa de qué partido seas hay amistades y lealtades que no se pueden romper.

“Ya güey. a ver, a ver a parte de toda la lana que te di…¡hijo de puta!”, le dice Ruiz a Romero, sin embargo, no queda claro a qué dinero se refiere pero el perredista le pide que se vean porque necesitan hablar “personalmente de lo que viene” ¿se estará refiriendo al proceso electoral? ¿llegarán a acuerdos el exgobernador priísta y un perredista del que su jefe inició una supuesta campaña en contra de la corrupción? ¿qué tipo de acuerdos? Son las grandes interrogantes que surgen luego de escuchar la plática, y que tal vez nunca sepamos con certeza.

“A ver puto, a ver puto, quieres venir a Quintana Roo de vacaciones? Pero vente con tu vieja y con tu mamá güey… ¿Vienes a Cancún? Ya mañana, ¿quieres que te mande el avión güey?”, le insiste Ruiz Ortiz a su interlocutor que le pide tiempo para “organizarse”. ¿De ese nivel es el poder del exmandatario? ¿Mandar un avión para trasladar a Cancún a alguien que le dio “mucho” dinero y al que repetidamente le recuerda que “lo quiere”? ¿La misma persona que le pide que apueste “un poquito por él”?

Karla López

@lorakar

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